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viernes, 27 de junio de 2014

Un colectivo Juristas ven delitos de"coacción" y "prevaricación" en la expulsión en caliente de inmigrantes.

La decisión, ejecución, y colaboración activa y pasiva con las 'expulsiones en caliente' a Marruecos de inmigrantes que saltan las vallas de Ceuta y Melilla o acceden a sus playas a nado incurriría en responsabilidad penal por, entre otros, delitos de "prevaricación" y de "coacciones".

A esta conclusión han llegado los catedráticos y profesores de Derecho Penal, Internacional, Constitucional, Administrativo y Ética que conforman el proyecto I+D+i IUSMIGRANTE, en un informe que analiza la práctica por la que las fuerzas de seguridad, alegando un "concepto operativo", entregan sobre la marcha a Marruecos a los migrantes interceptados en las vallas y las playas de Ceuta y Melilla.

El trabajo analiza la legislación española de extranjería y sentencia que entregar a los migrantes según llegan sin siquiera identificarlos es "jurídicamente inadmisible" y no tiene amparo ni desde ese supuesto concepto de operatividad, ni en aplicación de la figura legal de 'rechazo en frontera' ni bajo el amparo del convenio de readmisión suscrito entre España y Marruecos.

No sólo sería ilegal, sino que "son distintos los tipos penales en que podrían subsumirse estas conductas, como son, entre otros, el delito de coacciones (art. 172 CP); los delitos de funcionarios públicos de privación de asistencia letrada (art. 537 CP), de privación del ejercicio de otros derechos cívicos reconocidos por la Constitución y las Leyes (art. 540 CP), o de prevaricación (art. 404 CP)", dicen los expertos. De esta responsabilidad penal no quedarían eximidos los guardias civiles.
Deber de denunciar


"Además, todo ciudadano está obligado a denunciar los delitos que presencie o de los que tenga conocimiento (arts. 259, 262, 264 LECrim), incurriendo incluso en un delito del 450 CP quien pudiendo evitar estas prácticas no lo haga, y en un delito del art 408 CP la autoridad o funcionario público que, faltando a la obligación de su cargo, deje de promover intencionadamente su persecución", sentencian.


Las expulsiones en caliente llevan vigentes 12 años y no se han reconocido oficialmente

El informe, que se presenta este viernes, consta de 21 páginas en las que se repasa esta práctica que según las organizaciones locales lleva vigente doce años y que no se ha reconocido oficialmente hasta que el pasado 6 de febrero, en la playa ceutí de El Tarajal, un grupo de agentes de la Guardia Civil fue grabado devolviendo en fila a Marruecos a un grupo de 23 migrantes que habían alcanzado la playa, en un intento de entrada que costó la vida a 15 personas.

Interior entiende, en este marco, que los migrantes no han entrado en España hasta que no han superado el cordón de seguridad desplegado por los agentes en la playa. Cuando se trata de las vallas, dice que hasta que no han superado todo el perímetro (es una valla doble) y rebasado a los guardias civiles apostados a continuación, tampoco han entrado. Define estas prácticas no como devolución en caliente sino como 'rechazo en frontera'.
No hay norma que ampare lo que hace Interior

Los juristas dicen que "no existe ningún tipo de norma jurídica que ortorgue cobertura legal a un concepto de frontera que pueda ser determinado de forma caprichosa" y aseguran que "no es jurídicamente defendible la tesis de que el Gobierno pueda modificar a su libre albedrío, mediante decisión 'libre y soberana', los límites del territorio nacional". "Carece de cualquier cobertura legal la ficción en que se basa este concepto operativo de frontera", aseguran.

Violencia, ilegalidad e impunidad sin límites en la frontera de Melilla. from Asociación Pro.De.In. Melilla on Vimeo.

"No es defendible que el Gobierno pueda modificar a su libre albedrío los límites territoriales"

Además, insisten en que son funcionarios públicos españoles quienes entregan los inmigrantes a Marruecos y sus actuaciones "quedan sometidas al estricto cumplimiento de la Constitución", más allá de si la valla es o no territorio nacional. Es más, aunque los migrantes hubieran sido interceptados por la Guardia Civil en suelo marroquí, los agentes españoles tendrían que cumplir la legislación de España.

Respecto al argumento del convenio hispano marroquí, los expertos tienen claro que "no justifica" la aplicación de las devoluciones en caliente, primero, porque por encima del acuerdo están la Ley de Extranjería y la Constitución Española y, segundo, porque "establece nuevas obligaciones para la ejecución materia de estas entregas de ciudadanos extranjeros que también se están incumpliendo".
No se puede regular lo que vulnera tantas normas

Los juristas advierten de que "no existe la posibilidad de proceder a una modificación legislativa para dar cobertura legal" a estas prácticas porque "vulneran la Constitución española, la normativa de la Unión Europea y el derecho internacional de los derechos humanos, especialmente las referidas al ejercicio del derecho de asilo y protección jurídica internacional, la prohibición de expulsiones colectivas y el principio de no devolución".

Estas prácticas vulneran la Constitución, la normativa de la UE y el derecho internacional

"No resulta posible, como parece pretender el Ministerio del Interior, utilizar atajos en abierta contradicción con la normativa nacional, europea e internacional, con el pretexto de mayor eficacia y eficiencia en una política migratoria focalizada principalmente en el control de los flujos humanos (...) Ello constituye un atentado a los valores superiores de la Constitución y a los más elementales principios éticos en que se asienta nuestra cultura", dicen los juristas.


sábado, 9 de noviembre de 2013

No hay cuchillas que quiebren la voluntad.

En el salto del día 08-211-2.013 nos falta gente ¿donde están los tres que casi entraron en el CETI? ¿los que fueron detenidos a pocos metros de la puerta del centro?

Dos chavales se subieron a una farola durante horas y solo bajaron ante la presencia de los bomberos y una ambulancia.

Al parecer una patera que entró en Melilla fue trasladada a aguas marroquíes no siendo admitida por Marruecos y devuelta a territorio español.

Violación de derechos humanos sistemática en Melilla.

¡Cuchillas al Ministerio de Interior!

Vídeo:

Fotos:





Noticia en El El País

Noticia en El observador.

jueves, 27 de enero de 2011

Las otras historias de la India (Carmen Echarri). Hindues de Ceuta y Melilla al borde de la deportación..

Son veinte y siempre van juntos. Son los últimos de un colectivo de 54 que hace cuatro años se erigieron en símbolo de una lucha, de una apuesta por conseguir algo tan básico como tener esperanza; una oportunidad para fraguarse un futuro más esperanzador que el mísero pasado que dejaron en su país natal y que el incierto presente que hoy viven en Ceuta.

Sus compañeros ya están en Madrid, intentando modelar esa libertad recién estrenada. A ellos les toca esperar. Se supone que en breve iban a poder marchar a la península. Se supone porque así, dicen, se les prometió, después de cuatro años viviendo en un limbo jurídico y burocrático, atrapados en un círculo del que no pueden salir. A los últimos 20 indios del monte se les conoce bien en Ceuta. Se les conoce en el templo hindú, en donde participan en todas las actividades y oraciones; se les conoce en las áreas comerciales en donde trabajan; y se les conoce en la iglesia, en donde también colaboran. Son algo así como ‘propiedad’ de los ceutíes, o al menos quienes les conocen lo entienden así. Detrás de esas 20 personas hay historias, hay hombres que dejaron atrás a sus familias, su tierra ante las penurias económicas... Hoy toca ponerles un nombre y un rostro.

Babu Ram: Salió en 2005 de Punjab, su tierra, y aquí ha conseguido aprender un oficio

Tiene 23 años y de ellos casi cuatro los ha pasado en Ceuta. En su tierra, Punjab, dejó a sus padres y tres hermanos. No había trabajo para todos y las necesidades económicas eran bastantes. La tienda de comestibles que regentaba su padre no garantizaba la subsistencia de toda la familia, por eso Babu Ram tuvo que marchar de la India. Emprendió un periplo clandestino complicado y no exento de riesgos. Incluso fue testigo de la muerte de varios compañeros en su primer intento por llegar hasta Ceuta. Todavía recuerda aquella noche en la que decidió ocupar la plaza ofrecida en una patera que naufragaría al poco de partir de las aguas marroquíes. “La embarcación dio la vuelta y murieron cinco de los inmigrantes que iban conmigo. Estuvimos dos horas en el agua hasta que vinieron a por nosotros”, recuerda Babu. Ese fue su primer tropiezo en un camino complicado que terminó en Ceuta meses después tras acceder a la ciudad oculto en un vehículo. Atrás dejó su Punjab natal y su paso por otros puntos: Mali, Burkina Fasso, Argelia.
Babu tiene estudios, completó Secundaria en la India y Ceuta le ha dado además del cariño de su gente y de buenas amistades, la posibilidad de aprender un oficio. Lleva ya meses trabajando en una tienda y si fuera a la península se vería capacitado para poder desarrollar sin problemas cualquier trabajo en una ferretería. Aprende fácil y eso le ha servido para formarse. Babu lleva seis años sin saber de su familia. Las escasas noticias que le llegan se resumen en dos palabras: problemas económicos. Su familia pensó que con la marcha de Babu a Europa sus problemas empezarías a solucionarse. No sólo marchaba el hijo, se marchaba la esperanza de salir adelante. La tienda de frutas no daba para mucho y menos en una zona tan pobre como la de Punjab, ubicada al norte de la India y lugar de origen de la mayoría de los indios que ha llegado a Ceuta en estos años. Babu Ram es uno de los 20 de estos inmigrantes más jóvenes y quizá uno de los menos conocidos. Sueña con tener una vida por delante, un futuro, lograr esa mejoría con la que sueña su familia.
Ahora espera en el CETI tras pasar casi mil días en el monte. Mientras espera cuenta su historia, un testimonio que pocos conocen.

Bhupinder Singh: Sabe de agricultura y en su tierra llegó a conducir incluso un taxi. Quiere trabajar

Bhupinder ya gasta 37 años y lleva algo más de seis sin saber nada de su esposa y dos hijos que ya deben de haber cumplido seis y ocho años. Estando en Ceuta se enteró de que su madre había fallecido. Cuando abandonó Punjab lo hizo pensando que pronto obtendría un trabajo para ayudar a todos sus parientes, entre ellos a la que le dio la vida. La agricultura no daba para mucho y aunque Bhupinder aprendió el oficio del padre, las penurias económicas le empujaron a abandonar su casa en 2005. Su familia tuvo que vender el terreno, había que financiar la salida del hijo mayor. Era algo así como una inversión, pero salió mal. Bhupinder lleva más de seis años bloqueado, de ellos cuatro atrapado en un limbo de papeles, leyes, contradicciones y promesas incumplidas. Sabe lo que no está escrito de agricultura e incluso en su tierra trabajo como taxista. Si Bhupinder consiguiera un empleo, podría ayudar a su familia, darles un futuro. Mientras espera, ejerce de aparcacoches en el puerto. Y hacerlo lo hace bien. Atrás queda su historia, su periplo clandestino marcado por dos deportaciones a la frontera con Argelia, la temida Uxda. Pudo sobrevivir al maltrato continuado de unas mafias que no entienden más que de dinero.

Sunny Singh: El especialista: de albañil hasta experto agricultor

bajos de albañilería, es lo que se conoce como enlosador porque es lo que hacía en su tierra. Sunny es fuerte y eso le ha ayudado a seguir adelante, a no derrumbarse cuando, estando en Ceuta, le comunicaron que había fallecido su padre. Era como el ‘cura’ del pueblo, el guía espiritual. Cuando Sunny marchó de Punjab en 2006 le dejó en casa, con su madre, un hermano y una hermana. Se marchaba para buscar un trabajo, una salida, una forma de ganar dinero. Y así emprendió un periplo complicado. Le tocó pasar por dos deportaciones. Y eso no se olvida: que te detengan, te expulsen por la frontera con Argelia, te encuentres con cientos de inmigrantes abandonados a su suerte y a la falta de escrúpulos de las mafias... Sunny sabe bien lo que es pasar dificultades. Lleva ya casi cuatro años en Ceuta, esperando el mismo destino que han tenido sus otros compañeros del monte, que ya se encuentran en la península. Les prometieron salir de forma gradual y creyeron esa promesa.
Ahora espera paciente en el CETI, intentan mantenerse bien física y psíquicamente. Es la única manera de mantener viva una esperanza. Cuenta con una especialidad a sus espaldas, quizá le sirva para ayudarle en la integración laboral que le puede esperar.

Raj Kumar: En la India era electricista, aquí es un aparcacoches

Raj tiene 28 años y actualmente ejerce de aparcacoches. Seguro que algún día habrá servido de eficaz colaborador a más de un conductor en eso de dejar bien colocado el vehículo. Ese es su trabajo, al menos en Ceuta. Atrás dejó otro, el de electricista. Es lo que sabía hacer en la India, su país. Una tierra que no ve desde que en 2006 abandonó su trabajo y a sus parientes. Lo hizo porque no había dinero, porque el hambre apretaba demasiado y porque alguien de su familia tenía que abandonar Punjab e intentarlo. Esa es la meta de Raj, intentarlo, conseguir un trabajo, ganar algo de dinero, al menos el que sirva para que su madre, su padre o su hermano no lo pasen tan mal. Ellos han dejado todo, han colaborado para que Raj llegara a Europa. Pero se quedó en Ceuta, atrapado en un limbo imposible, en un círculo vicioso del que no se puede salir: no se le puede contratar, no se le permite el empadronamiento, no tiene una solución... sólo le queda aguantar, ver pasar el tiempo y confiar en que al final, tras casi cuatro años en Ceuta, su vida dé un giro y se haga la luz.


Ver también:

lunes, 24 de enero de 2011

Cinco años después ¡NO!

Miembros de la embajada de India visitan los CETI de Ceuta y Melilla para identificar a inmigrantes de ese país y deportarlos.

¡La visita llega cinco años tarde!

Melilla
Melilla
Melilla

Plataforma Solidaria Yo a tu casa, Tu a la mía

Un grupo de 40 chicos indios cuentan las horas ante su inminente deportación. El pasado miércoles 19 de enero, miembros de la Embajada de La India, visitaron los CETI de Ceuta y de Melilla para investigar sus casos y dictaminar la tramitación o no de sus deportaciones. En caso afirmativo, en un plazo breve de tiempo, estos chicos que llevan en España más de 4 años, verían truncado su sueño de alcanzar Europa y sobre todo, verían pisoteados sus derechos de arraigo. Según la Ley de Extranjería, un inmigrante que resida en España durante al menos tres años y tenga una oferta de trabajo, podrá solicitar documentación para residir y trabajar en España.
Miembros de distintas asociaciones, plataformas y ong’s, expresan su gran rechazo a este tipo de acciones por parte de las autoridades españolas y organizarán inminentes movilizaciones de apoyo y solidaridad con este colectivo.

ESPECIAL VULNERABILIDAD Y LIMBO JURÍDICO
Los inmigrantes retenidos en Ceuta y Melilla son uno de los colectivos de inmigrantes más vulnerables. La mayoría de ellos salieron de sus países hace más de 4 años engañados por las mafias y seducidos por el sueño de encontrar en Europa una vida mejor para ellos y sus familias. Durante los años de travesía por África, han sido maltratados y encerrados por las mafias,reenviados al desierto varias veces sin agua ni comida, despojados de sus pertenencias y documentación, han tenido varios intentos frustrados de entrar en Ceuta poniendo en grave riesgo su vida… Actualmente llevan más de 4 años en Ceuta, sufriendo una situación de absoluta desesperación, inseguridad y miedo ante una posible expulsión en cualquier momento. Sienten que lo han perdido todo, que han arruinado a sus familias, que están perdiendo su juventud.
Además, viven sin poder salir de Ceuta y en un auténtico limbo jurídico al que las autoridades no han dado respuesta durante años. Ha pasado años en el CETI, sobrepasando escandalosamente el tiempo razonable de estancia en un centro de naturaleza temporal cuyo objetivo fundamental es dar una “primera acogida y servicios y prestaciones sociales básicas” a los inmigrantes que cruzan la frontera. Ello se debe, fundamentalmente, a que el Estado no es capaz de ejecutar las órdenes de expulsión por falta de documentación, ausencia de acuerdos de repatriación o falta de medios económicos. Por otro lado, no
existe ninguna norma legal o administrativa que establezca los límites máximos de estancia en estos centros abiertos de las ciudades autónomas. Además, el hecho de que no se permita el empadronamiento de inmigrantes en situación irregular en Ceuta y Melilla supone un recorte a sus derechos como inmigrantes, a diferencia de cualquier otro inmigrante que se encuentre en el resto del territorio español. El empadronamiento es la llave de acceso a derechos básicos como la asistencia sanitaria, del
que sí gozan los inmigrantes que viven en la península. Finalmente, dadas las escasas dimensiones de esta ciudad autónoma, no pueden moverse y tienen muchas dificultades para ganarse la vida. Esta circunstancia ha llevado a muchos de ellos a referirse a Ceuta como “la cárcel dulce”.
Con todo, estos inmigrantes han dado prueba de una enorme calidad humana y agradecen lo poco y lo mucho que reciben de la población de Ceuta y de todas las personas que se han acercado a conocer su realidad. Esto les ha llevado a ganarse el cariño de todos. La historia de un grupo de ellos (los 54 indios que malviven desde hace más de dos años en el monte de Ceuta y que salieron del CETI por miedo a ser sorprendidos y expulsados inesperadamente) ha sido repetidamente relatada en los últimos
meses por muchos periódicos y cadenas de televisión (entre otros, TVE, El Mundo, El País y ABC). En este enlace se puede ver el reportaje de TVE: http://www.rtve.es/alacarta/todos/abecedario/C.html#506889

COLECTIVO INDIO
Este colectivo está formado por hombres jóvenes, entre los 20 y 40 años, procedentes de zonas rurales de La India. Tienen un carácter amable, generoso y un toque de elegancia, gratuidad y respeto en sus modales, que desconciertan a todo el que les conoce. A lo largo de estos cuatro años en Ceuta y Melilla han puesto todo de su parte por tratar de integrarse en la cultura española y en la rutina de sus ciudadanos. Han aprendido el idioma, nuestras costumbres, se han ganado el cariño no sólo de ceutíes y melillenses, sino de muchos españoles que han ido conociendo su historia y se han acercado a conocerles: periodistas, fotógrafos, miembros de ong’s, dueños de comercios, trabajadores del CETI, miembros de partidos políticos, hindúes, europeos,… y de gente corriente que ha tenido la suerte de toparse con ellos.

En el caso de Ceuta, la situación se agravó cuando en una de las temibles visitas de la Embajada, un grupo de más de 50 personas se lanzó a vivir al monte como protesta reivindicativa ante las formas de actuar de nuestros políticos. El apoyo de la gente y de los medios de comunicación favoreció entre otras cosas a que después de aproximadamente 2 años de resistencia pacífica en el monte, 30 de ellos fueran trasladados a la península y acogidos por diferentes organizaciones gubernamentales durante el 2010. Sin embargo, 20 de ellos quedaron abandonados en el monte a la espera de que llegara su turno.

LA SITUACIÓN ACTUAL

Actualmente, los 20 chicos que quedan en Ceuta están ya cansados, desesperados y agotados físicamente después de casi 3 años de vida a la intemperie decidieron plantearse un cambio de estrategia. El nuevo director del CETI les aseguró que si volvían al centro, él podría ayudarles a pasar a la península, ya que el albergue, cada cierto tiempo, traslada a los inmigrantes en mayor situación de vulnerabilidad (mujeres embarazadas, familias e inmigrantes que lleven más de 3 años en la ciudad autónoma) a la península para descongestionar sus instalaciones. Ellos serían los siguientes. Los chicos aceptaron y hace 1 mes se trasladaron al centro. Sin embargo, 4 semanas después de su ingreso, el pasado miércoles 19 de enero, apareció la Embajada de su país con dos personas del Ministerio del Interior para su reconocimiento, y tras esta visita, el discurso del director del CETI pasó a ser “no hay nada que hacer para que podáis pasar a la península”. Siempre que aparece la Embajada, hay deportaciones.

La Embajada visitó Ceuta y Melilla el 19 y 20 de enero, respectivamente, y se llevó toda la información necesaria de los 20 chicos de Ceuta y los 15 de Melilla, para elaborar un informe para el Ministerio del Interior con los resultados de su investigación. Si les identifica como ciudadanos indios (lo cual no se ha producido en los últimos años) serán trasladados a un CIE de la península a la espera de fletar un avión rumbo a Nueva Delhi. Obviamente los chicos están realmente consternados y preocupados viendo que después de 4 años esperando para pasar a la península sin que el gobierno les diese ninguna solución, ahora, teniendo todas las condiciones para poder regularizar su situación en la península, pueda hacerse efectiva su deportación.

LO QUE PIDEN:
Que no se cometa la inhumana decisión de deportarles después de 4 años de espera sino que se respeten los derechos establecidos en La Ley de Extranjería de nuestro país, trasladarles a la península para que pueda tramitarse el arraigo a este colectivo de personas que cumplen todos los requisitos necesarios para su regularización, pues llevan más de 3 años en España y tienen ofertas reales de trabajo.

Ver:


lunes, 10 de enero de 2011

03081: Del infierno palestino-israelí al limbo europeo.


Los solicitantes de asilo disponían de una tarjeta amarilla
que les autorizaba a moverse por toda España.
Desde hace poco tiempo el gobierno les entrega una tarjeta roja
que les impide salir de Melilla.
Curiosamente el gobierno ha elegido una tarjeta del color con el
que sus miembros se manifiestan públicamente contra el maltrato
Khalil A. Palestino, número 03081, no es más que otro de los aproximadamente 600 inmigrantes que ocupan el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes de Melilla “CETI”. Su historia y la de su familia no es ni más ni menos trágica que la de la mayoría de sus compañeros de viaje residentes en dicho centro ¿y entonces por qué señalarlo de forma especial? Hay varias razones, todas ellas de peso. La primera es para ponerle cara, nombre y apellidos al número de residente 03081 y que represente a otras 600 caras. La segunda porque nos lo ha pedido, y para eso estamos. La tercera para dar a conocer el trato inhumano que reciben en ciertos territorios de la UE las personas que no tiene más remedio que huir de su tierra por motivos que muchas veces se banalizan en nuestras fronteras pero que con frecuencia ponen en riesgo su propia supervivencia física.

Khalil 03081 es palestino y su mujer israelí. Tienen cuatro hijos aunque al último no lo ha conocido más que por Skype. Vivió 17 años en Israel junto a su esposa y tenían un próspero negocio hasta que el gobierno de Israel le pidió que ejerciera de confidente, a lo que se negó porque quería llevar una vida tranquila junto a su familia. Poco después fue deportado a Gaza donde no fue tolerado por Hamas, siempre bajo sospecha de ser un infiltrado de Israel era detenido por las milicias un par de veces al mes, interrogado, encarcelado de 7 a 10 días y torturado regularmente.

Cuatro años en el infierno durante los cuales no vio a su mujer H. más que una vez.

H. pertenece a una tribu asentada en Israel con costumbres pre-islámicas. El código de honor de dicha tribu les ha hecho tristemente famosos en todo el mundo árabe. Sobre este colectivo recaen decenas de sospechas de asesinatos de mujeres “de la familia” por haberse negado a casarse con hombres que no conocían, por vestir provocativamente, porque la mujer es considerada una vergüenza en el colectivo…. Las presiones que sufría H. Para buscar un nuevo marido tras cuatro años de ausencia del Khalil 03081 se fueron transformando en amenazas que había que tomarse muy en serio.

Fue cuando decidieron escapar, él a España cruzando todo el norte de áfrica y ella a Dinamarca con sus hijos en un vuelo regular de las líneas israelíes.

Pensaban que en la Europa de los Derechos y las Libertades podrían retomar fácilmente su vida familiar, que en la Europa de las obligaciones podrían contribuir con su trabajo al mantenimiento de la misma.

Ambos han solicitado asilo en España y Dinamarca respectivamente. Khalil 03081 lleva ya más de un año en Melilla, ha solicitado reunirse con su mujer y sus hijos en algún lugar de Europa mientras se resuelven sus solicitudes y H también, pero no han tenido ninguna respuesta.

La familia ha encontrado en el mundo virtual lo que en el mundo real se les niega. A través de internet y Skype tienen cada día su rato de vida familiar, esa vida familiar que de forma tan manifiesta como hipócrita defienden las leyes europeas.

PRODEIN


Vídeo:


Del infierno palestino-israelí al limbo en Europa
Cargado por fronterasurmelilla. - Las últimas noticias en video.

viernes, 24 de septiembre de 2010

Los apoyos a los banglas no cesan.


La Red de Lucha contra la Pobreza y la Excusión Social de Melilla destacó que desde altos cargos de la Administración se hicieron promesas que nunca se han cumplido.

“La aplicación de normas y reglas a este colectivo ha sido muy estricta si lo comparamos con otros. Desde las entidades componentes de la red manifestamos que estamos totalmente en contra de cómo se ha llevado a cabo esta actuación”, declaró el secretario general de la Red de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social en Melilla (EAPN), Manuel Lorenzo. Esta afirmación responde a las medidas tomadas con el colectivo de bengalíes que residía en la ciudad y que hace unas semanas fueron trasladados a la península.
“No estamos nada de acuerdo en cómo se ha llevado todo este proceso y entendemos que desde la Administración se ha sido especialmente severos con este colectivo”, apuntó Lorenzo.
En este sentido, el secretario general de EAPN remarcó que este grupo de personas que llegaron hace cinco años a la ciudad se habían integrado perfectamente con la sociedad melillense y no han causado ningún tipo de problema, sino todo lo contrario, “han convivido pacíficamente y correctamente con todos”.
Así, aclaró que se hicieron muchas promesas que luego no se han cumplido “por parte de responsables de la administración y entendemos que se ha buscado una situación bastante drástica hacia ellos e injusta”.

Proceso de expulsión

Desde la secretaría general de la EAPN se afirmó que en el caso de tener que realizar una expulsión, ésta debe hacer en el periodo de tiempo más corto posible desde su llegada, “no que estén casi cinco años sin poder salir de Melilla hasta que se les traslade a Barcelona y allí se les devuelva a su país”.
Se insistió en que “han sido especialmente estrictos con ellos comparándolo con otros colectivos como el subsahariano o el argelino, que pasan periodos mucho más cortos en la ciudad”, ya que en estos casos se les traslada a la península y si no son repatriados a sus países de origen quedan en libre circulación. Una práctica que no han realizado con los bengalíes
También destacó que desde altos cargos de la Administración se habló en presencia de varias ONG de Melilla de buscar una solución para este colectivo y finalmente la solución buscada ha sido internarlos por el momento en un centro en Barcelona a la espera de ser repatriados a su país de origen.

jueves, 23 de septiembre de 2010

El senador Nuet (EUIA) pide al gobierno que frene la expulsión de los 47 banglas.



El senador de EUiA, Joan Josep Nuet, adscrito al Grupo parlamentario de la Entesa ha realizado diversas gestiones para que el Gobierno de España frene la expulsión de 47 ciudadanos bengalies residentes en este momento en el Centro de Internamiento de Inmigrantes de Barcelona.

El senador ha contactado con los Ministerios de Interior y de Trabajo e Inmigración, al mismo tiempo que ha presentado una pregunta con respuesta escrita al Gobierno en el Senado

Nuet ha declarado que "las personas no pueden pagar las situaciones de limbo jurídico y hay que resolver en función del enraizamiento demostrado para que puedan seguir viviendo y trabajando con normalidad en nuestra sociedad"

Texto de la pregunta:

D. JOAN JOSEP NUET I PUJALS Senador designado por el Parlamento de Cataluña, del GRUPO PARLAMENTARIO ENTESA CATALANA DE PROGRÉS, al amparo de lo previsto en los artículos 160 y 169 del Reglamento de la Cámara, presenta la siguiente pregunta con respuesta escrita:

El pasado martes 7 de septiembre, la policía nacional realizó una redada en el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) de Melilla y detuvo a 47 personas que allí residían. Estas personas fueron trasladas posteriormente al Centro de Internamiento de Inmigrantes (CÍE) de Barcelona donde están retenidos actualmente Estas 47 personas llegaron 3 España acuciadas por la grave situación humanitaria que se vivía en Bangladesh debida a repetidas catástrofes naturales. Una situación humanitaria que aún persiste Estos ciudadanos llevaban residiendo en el CETI de Melilla más de 4 años, lo que supera ampliamente el plazo requerido para la tramitación y obtención de ¡a autorización de residencia por circunstancias excepcionales de arraigo reguladas en la Ley de Extranjería vigente. La estancia de casi cinco años está probada por sus respectivos documentos de entrada en el CETI; sin que exista ninguna normativa que ampare esta situación habiéndose convertido el CETI de Melilla en una zona de limbo jurídico.

Durante su larga estancia en Melilla, estas personas han aprendido castellano, idioma que hablan y escriben correctamente. Han seguido numerosos cursos de formación en diferentes materias impartidos en si CETI, han colaborado en la mejora y remodelación del mismo. Han sobrevivido ganándose honradamente la vida ya sea limpiando autos, transportando mercancías o incluso realizando trabajos coyunturales por los que han incluso cotizado en la Seguridad Social. En definitiva, han mostrado repetidas veces su voluntad de residir y trabajar honradamente en España.

Todas estas personas cuentan con ofertas de trabajo a su nombre, y con todos los requisitos legales exigidos al Empleador, que han sido presentadas junto con las solicitudes que han iniciado. Este colectivo de inmigrantes ya ha intentado con anterioridad tramitar su solicitud de arraigo en ¡a Delegación de Gobierno de Melilla. Estas solicitudes han sido admitidas a trámite y actualmente se encuentran pendientes del correspondiente recurso contencioso administrativo. Esta actitud de la Oficina de Extranjeros de Melilla ha impedido la regularización de estas personas obligándoles a permanecer en la irregularidad.

El comportamiento de estas personas es de sobra conocido como ejemplar según palabras de las autoridades melillenses. Gozan de gran estima, como lo acredita la obtención de más de 15.000 firmas en apoyo de su demanda de residencia. Petición que ha contado también con el apoyo del presidente de la Ciudad Autónoma y diversas fuerzas políticas, sindicales y sociales.

Desde hace varios años, por parte de las diferentes Oficinas de Extranjeros de la Península, se han emitido instrucciones de revocación de las órdenes de expulsión para todos aquellos ciudadanos extranjeros que acreditasen una situación de arraigo, permitiéndoles con ello regularizar su situación. Incluso por parte de la Dirección General de Emigración, se emitió una instrucción por la que se disponía la revocación o archivo de oficio de procedimientos de expulsión o devolución para aquellas personas que acreditasen arraigo en nuestro país. Por tanto, la situación en que se encuentran estas personas supone una clara discriminación en relación con el resto de personas extranjeras que se encuentran en la península e incluso otras personas de otras nacionalidades que se encontraban en el CITE de Melilla y fueron trasladas a la Península, incluso con una estancia inferior al año, puestas en libertad y regularizadas posteriormente. Por lo tanto, y en relación a estas personas que llevan casi 5 años de internamiento, sin ningún amparo jurídico, se ha producido un acto discriminatorio.

¿Piensa el Gobierno de España revocar las órdenes de expulsión de estos 47 ciudadanos bengalíes para que puedan seguir residiendo y trabajando de forma pacífica en nuestro país?

sábado, 11 de septiembre de 2010

INFORME BANGLA.


Miguel Zamorano residió en Melilla durante casi dos años. Vino buscando un trabajo que finalmente no encontró, pero no se marchó con las maletas vacías.

Fuertemente impactado por la situación de los inmigrantes residentes en el CETI y de los menores tutelados por la Ciudad Autónoma realizó una frenética acción asistencial, humanitaria y reivindicativa en un intento de mejorar la situación de los mismos.

Él y su pareja se dedicaron además a recoger informaciones y redactar un extenso informe sobre el origen, recorrido y situación de nuestros amigos Banglas en Melilla.

Miguel se marchó de Melilla con la pena de no seguir en la lucha diaria que mantenía en la ciudad pero también con un montón de amigos, sensaciones y experiencias inolvidables.

El destino ha querido que Miguel y su pareja se encuentren de nuevo con los amigos Banglas en la ciudad donde residen actualmente: Barcelona.

El presente informe es un resumen del Informe que redactaron en su día y está actualizado desde la rabia y el dolor que produce ver el desprecio y la crueldad que sufren nuestros amigos Banglas.

Se puede ver el informe completo en:

http://fronterasurmelilladocumentos.blogspot.com/2010/09/informe-bangla-de-jesus-zamorano-galan.html

Miguel Zamorano Galán

"....La siguiente es la historia real de un amigo, una historia que puede extrapolarse como paradigma de una realidad que día a día mina la ilusión y la inocencia de muchos jóvenes que nos desengañamos del “mundo justo” en el que nos hacen creer que vivimos desde la más tierna infancia………

Agotada toda opción de viajar de manera legal, tras meses de papeleos y mucho tiempo, ilusión y energía depositados en ello, Sail no flaquea, su ilusión se ha convertido en un sueño que ha sido alimentado noche a noche, día a día…..

En medio del desierto, les dicen que se bajen del todoterreno, que van a ir a buscar agua, comida y gasolina.

Tardan tres largos y calurosos días en llegar. Se les ha acabado el agua contaminada por gasolina. Están desesperados, algunos beben su propia orina...."


Editorial del diario Melilla Hoy del 10-09-2010

Es ahora cuando más se nota la ausencia de los bengalíes, y también de aquellas organizaciones que en su día se beneficiaron del apoyo de estos humildes inmigrantes


Ausencia

Melilla siente desde el martes la ausencia de los casi 50 inmigrantes de Bangladesh que han formado parte de esta ciudad en los últimos cinco años. Ese día, de madrugada, los siempre amables bengalíes fueron detenidos y llevados a los calabozos de comisaría para, desde allí, trasladarlos a declarar ante el juez. Ayer, cuando ni la ciudad se había despertado, fueron metidos en dos aviones rumbo a Barcelona.
Es como si el Gobierno se avergonzara de cómo ha actuado con estos inmigrantes, cuyo único “delito” ha sido recorrer miles de kilómetros para llegar clandestinamente a Melilla en busca de un futuro mejor. Ni siquiera imaginaban que estarían cinco años sin poder salir de la diminuta ciudad autónoma porque el Gobierno Zapatero era incapaz de llegar a un acuerdo con Bangladesh para que éste reconociera a sus compatriotas y permitiera su repatriación. Ahora, cinco años después y casi de estrangis, España ha firmado ese convenio, no se sabe a cambio de qué o de cuánto. Se abre así la puerta de salida para los queridos bengalíes, ciudadanos ejemplares que se han sabido ganar el cariño de los melillenses por su honestidad y carácter tranquilo, nada conflictivo como suele ocurrir con inmigrantes de otras nacionalidades.
Imbroda decía ayer que el Gobierno ha sido “cruel” e “inhumano” por no tener piedad con estos inmigrantes. Después de tenerlos retenidos cinco años por su incompetencia diplomática, el Gobierno que se autodenomina social da la patada a este medio centenar de inmigrantes, después de haber alimentado sus esperanzas diciéndoles que se estudiaría cada caso de manera individualizada. Así los disuadió de la larga huelga de hambre frente a la Delegación del Gobierno en plena campaña electoral hace dos años y medio. El ahora delegado, entonces candidato socialista trabajador del CETI, se fue a pegar carteles a la Plaza de las Culturas en vez de a la Plaza de España para evitar encontrarse con la triste realidad de los inmigrantes.
Eso sí, no dudó en ir a hacerse la foto con ellos meses más tarde, el Primero de Mayo de 2009, en el acto oficial de UGT, cuyo público estaba formado mayoritariamente precisamente por los inmigrantes bengalíes. Allí, como se ve en la imagen de este Editorial, Gregorio Escobar habló con los banglas, a los que seguramente repetiría eso de que sus casos se estaban estudiando uno a uno. También se hizo su respectiva foto con los inmigrantes el presidente de CpM, Mustafa Aberchán, cuyo partido aún no se ha pronunciado sobre la expulsión de los inmigrantes.
Es ahora cuando más se nota la ausencia de los bengalíes, y también de aquellas organizaciones que en su día se beneficiaron del apoyo de estos humildes inmigrantes. Ayer fue especialmente significativa la ausencia de UGT o CCOO, sindicatos que no hace mucho colocaron los petos y las banderolas a los inmigrantes para abultar en sus manifestaciones y concentraciones. También llamó la atención la ausencia de otras ONG cuya existencia radica, precisamente, en ayudar a los inmigrantes. Un gesto que denota la dejadez, la injusticia o la hipocresía de algunos que con su ausencia, dan la razón a un Gobierno socialista satisfecho por haberse quitado al fin de encima el marrón que tenían con nuestros amigos de Bangladesh.

viernes, 10 de septiembre de 2010

Los Banglas encerrados en el CIE (Cárcel) de Barcelona

Uno de los Bengalíes que no fue detenido el día 07-09
pasea desorientado y sin rumbo por Melilla el día 08-09

Artículo de: EL MUNDO
INMIGRACIÓN | Cinco años en el 'limbo'
Melilla recuerda a los bengalíes, recluidos ya en el CIE de Barcelona
Paqui Sánchez | Melilla
Actualizado jueves 09/09/2010 21:47 horas


Como cada jueves, la Plaza Menéndez Pelayo esperaba por la tarde la cita semanal con los inmigrantes de Bangladesh. Desde hacía más de un año, se concentraban los más de 60 que formaban la comunidad bengalí para denunciar que llevaban más de cinco años retenidos en Melilla, con una orden de expulsión de España por haber entrado de forma irregular, y sin poder regresar a su país de origen por no ser reconocidos por su propio gobierno. Es lo que ellos llamaban el 'limbo jurídico', que el pasado martes se rompió repentinamente cuando un furgón policial entró en el CETI para detenerlos y llevarlos al calabozo de la Jefatura Superior de Policía.

Este jueves por la mañana, después de que todos declararan ante el juez, subieron a un avión rumbo a Barcelona, donde ya han sido recluidos en un Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE). Paradojas de la vida, ya se encuentran en la Península, como ellos querían, pero encerrados y con todas las papeletas para regresar a Bangladesh, gracias al acuerdo que este país ha firmado con el Gobierno español.

Representantes de Prodein y APDH, además de otras organizaciones que siempre han acompañado a estos inmigrantes en sus iniciativas, decidieron relevarlos y concentrarse con sus cartones y pancartas en la misma plaza de siempre. El objetivo, además de protestar por la detención y expulsión de los 47 bengalíes, era sustituir a los diez o quince compatriotas suyos que se han quedado en Melilla y están escondidos, temerosos de ser detenidos en cualquier momento.

Si hubieran acudido a la concentración, probablemente habrían caído también, dadas las medidas de seguridad que había adoptado la Delegación del Gobierno en las inmediaciones de la Plaza Menéndez Pelayo. "¿En qué país vivimos? Esto lo vivimos en tiempos de Franco, pero no es normal en los tiempos que corren", se quejaba amargamente José Palazón, responsable de Prodein.

La concentración, aunque pequeña en cuanto a asistencia, sí fue muy representativa de la idiosincrasia melillense, poco dada a las protestas e iniciativas de este tipo. "No habrán podido venir", apuntó Palazón, señalando hacia UGT y CCOO, sindicatos de clase que han podido salvar sus últimas huelgas y concentraciones del Primero de Mayo colocando los petos y las banderitas a los bengalíes.

Palazón se mostró esperanzado de que los 'bangla', si llegan a agotar el plazo de 60 días en el CIE, puedan quedar libres y obtener el permiso de residencia gracias a la documentación que han acumulado en estos cinco años en Melilla. "Con una cuarta parte de los documentos que llevan, lo obtendrían automáticamente estando en España. En Melilla, evidentemente no", se quejó amargamente en una clara crítica a la Delegación del Gobierno en Melilla.

Mientras llega el momento de saber si se quedarán finalmente en España o serán expulsados, muchos son los que en la ciudad se siguen acordando de los bengalíes. Su presidente, Juan José Imbroda, consideró "cruel e inhumano" el comportamiento del Gobierno hacia este colectivo de inmigrantes, encerrados ya en el CIE de Barcelona.

miércoles, 8 de septiembre de 2010

¿Quien da menos?



En la madrugada del día 7 de septiembre, a las 06:30, la policía rodea el CETI de Melilla. Algún furgón entra en el Centro, los perros ladran y el sueño, siempre ligero, de los inmigrantes se rompe.

Semanas atrás el lema de la “Semana Intercultural” que se celebra anualmente en el CETI era: “Unidos por un sueño”. Prácticamente todos los residentes del Centro se paseaban por la ciudad con la camiseta que les regalaron con el “dichoso lema” bien visible.

La peor pesadilla se materializaba el día 7 de septiembre, los inmigrantes del CETI por mucho que se empeñe el Ministerio de Trabajo y el Ministerio de Interior: no tienen sueños… ¡tienen pesadillas! La presencia de la policía en el interior de la morada provoca el pánico siempre. Los mayores intentan huir saltando las vallas, las mujeres chillan y lloran, los niños se mueren de miedo.

Minutos después se concreta el objetivo: “Los Banglas”… Nadie se lo puede creer, llevan aquí hasta cinco años… Los demás respiran relajados y se tranquilizan… ¡solo ha sido la pesadilla diaria! Los Banglas, con la serenidad y la dignidad que los caracteriza salen ordenadamente de sus moradas, se presentan a la policía, que los identifica, y se suben al furgón de su peor pesadilla.

A las 9 de la mañana comienza a sonar decenas de veces el teléfono: ¡Han detenido a los Banglas! ¿Qué podemos hacer?

A las 10 de la mañana, en un primer comunicado, la Delegación del Gobierno en Melilla afirma que los Banglas “están volando a la península o han llegado ya” …. ¿Han despertado a un Juez para cumplir los trámites? ¿ Han despertado a una decena de abogados para que los asistan? ¿Han realizado los trámites legales para expulsar a 50 personas en un par de horas?

A las 11 de la mañana, la Delegación del Gobierno en un nuevo comunicado afirma que los Banglas están en los calabozos de la Comisaría esperando que se cumplan los trámites que garantizan que el proceso de expulsión se ajuste a la Ley. La Delegación del Gobierno “recomienda” además a los medios de comunicación que no hagan referencia expresa a la nacionalidad de los detenidos, que informen solamente de que han sido apresados un grupo de “Asiáticos”.

Entre los cincuenta detenidos hay una baja: Un Birmano solicitante de asilo. Y un alta: Un Bangla que no dormía en el CETI y se entrega a la policía voluntariamente en solidaridad con sus compañeros.

A las 12 se ha movilizado toda la prensa, se ha movilizado el Colegio de Abogados, los trabajadores del CETI están indignados. Los vecinos de la ciudad no saben lo que pasa: las mujeres no encuentran quien les lleve la compra en la puerta de los super. Los empresarios, los funcionarios y los demás no encuentran a su amigo Bangla al salir de casa, ni al llegar al trabajo. No podrán limpiar el coche o charlar mientras salen a la calle a echar un cigarro. El amigo de siempre, el amigo desde hace cinco años hoy no está, se le echa de menos.

A las diez de la noche siguen los traslados desde la comisaría al juzgado, los trámites legales parece que se están cumpliendo escrupulosamente, un numeroso grupo de abogados asisten a los Banglas. A las doce de la noche una desmesurada presencia policial alrededor de los juzgados sigue siendo evidente.

A pesar de todos los esfuerzos nadie augura un final feliz para los amigos Banglas.

El gobierno que sufrimos españoles y extranjeros tiene potestad suficiente como para haberlos expulsado el primer día, cuando llegaron. En un acto de crueldad e inmoralidad sin precedentes han retrasado la decisión cinco años, ahora buscan que un juez bendiga sus actos, su legalidad… ¡Es posible que así sea!… Leyes también tenían los Nazis, Franco fusilaba legalmente… ¡Pero era una mierda!… como ahora con ustedes.

Lamentablemente, en tiempos difíciles, donde el fascismo cabalga por toda Europa, da la impresión de que el gobierno intenta tener una mayor visibilidad e influencia europea utilizando el tema del control de la inmigración. Ya lo hicieron en el 2005 cometiendo todo tipo de salvajadas en frontera y llegando a escandalosos acuerdos con varias dictaduras del norte de África.

Con actos como el del día 7, se sitúan a la misma altura del señor Nicolas Sarkozy y sus gestiones con personas de etnia gitana.

Esperemos que este no sea el inicio de un nuevo pulso del gobierno español para demostrar quién tiene más capacidad dentro de la UE para hacer daño a nuestros hermanos más débiles.

No debemos permitir un mercado europeo donde la mercancía sean los Derechos Humanos al grito de ¿Quién da menos?

José Palazón.
22915938A


martes, 7 de septiembre de 2010

Detenido el colectivo de Bangladesh retenido en el CETI más de cinco años.

Nos llegan las primeras informaciones de que el grupo de 63 Banglades que llevaban en el CETI retenidos 5 años han sido detenidos esta noche con la finalidad de expulsarlos.
De ser así el Gobierno estaría cometiendo uno de los actos más inmorales, en el ámbito de la inmigración, desde los asesinatos en la valla del 2005



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