miércoles, 8 de septiembre de 2010

¿Quien da menos?



En la madrugada del día 7 de septiembre, a las 06:30, la policía rodea el CETI de Melilla. Algún furgón entra en el Centro, los perros ladran y el sueño, siempre ligero, de los inmigrantes se rompe.

Semanas atrás el lema de la “Semana Intercultural” que se celebra anualmente en el CETI era: “Unidos por un sueño”. Prácticamente todos los residentes del Centro se paseaban por la ciudad con la camiseta que les regalaron con el “dichoso lema” bien visible.

La peor pesadilla se materializaba el día 7 de septiembre, los inmigrantes del CETI por mucho que se empeñe el Ministerio de Trabajo y el Ministerio de Interior: no tienen sueños… ¡tienen pesadillas! La presencia de la policía en el interior de la morada provoca el pánico siempre. Los mayores intentan huir saltando las vallas, las mujeres chillan y lloran, los niños se mueren de miedo.

Minutos después se concreta el objetivo: “Los Banglas”… Nadie se lo puede creer, llevan aquí hasta cinco años… Los demás respiran relajados y se tranquilizan… ¡solo ha sido la pesadilla diaria! Los Banglas, con la serenidad y la dignidad que los caracteriza salen ordenadamente de sus moradas, se presentan a la policía, que los identifica, y se suben al furgón de su peor pesadilla.

A las 9 de la mañana comienza a sonar decenas de veces el teléfono: ¡Han detenido a los Banglas! ¿Qué podemos hacer?

A las 10 de la mañana, en un primer comunicado, la Delegación del Gobierno en Melilla afirma que los Banglas “están volando a la península o han llegado ya” …. ¿Han despertado a un Juez para cumplir los trámites? ¿ Han despertado a una decena de abogados para que los asistan? ¿Han realizado los trámites legales para expulsar a 50 personas en un par de horas?

A las 11 de la mañana, la Delegación del Gobierno en un nuevo comunicado afirma que los Banglas están en los calabozos de la Comisaría esperando que se cumplan los trámites que garantizan que el proceso de expulsión se ajuste a la Ley. La Delegación del Gobierno “recomienda” además a los medios de comunicación que no hagan referencia expresa a la nacionalidad de los detenidos, que informen solamente de que han sido apresados un grupo de “Asiáticos”.

Entre los cincuenta detenidos hay una baja: Un Birmano solicitante de asilo. Y un alta: Un Bangla que no dormía en el CETI y se entrega a la policía voluntariamente en solidaridad con sus compañeros.

A las 12 se ha movilizado toda la prensa, se ha movilizado el Colegio de Abogados, los trabajadores del CETI están indignados. Los vecinos de la ciudad no saben lo que pasa: las mujeres no encuentran quien les lleve la compra en la puerta de los super. Los empresarios, los funcionarios y los demás no encuentran a su amigo Bangla al salir de casa, ni al llegar al trabajo. No podrán limpiar el coche o charlar mientras salen a la calle a echar un cigarro. El amigo de siempre, el amigo desde hace cinco años hoy no está, se le echa de menos.

A las diez de la noche siguen los traslados desde la comisaría al juzgado, los trámites legales parece que se están cumpliendo escrupulosamente, un numeroso grupo de abogados asisten a los Banglas. A las doce de la noche una desmesurada presencia policial alrededor de los juzgados sigue siendo evidente.

A pesar de todos los esfuerzos nadie augura un final feliz para los amigos Banglas.

El gobierno que sufrimos españoles y extranjeros tiene potestad suficiente como para haberlos expulsado el primer día, cuando llegaron. En un acto de crueldad e inmoralidad sin precedentes han retrasado la decisión cinco años, ahora buscan que un juez bendiga sus actos, su legalidad… ¡Es posible que así sea!… Leyes también tenían los Nazis, Franco fusilaba legalmente… ¡Pero era una mierda!… como ahora con ustedes.

Lamentablemente, en tiempos difíciles, donde el fascismo cabalga por toda Europa, da la impresión de que el gobierno intenta tener una mayor visibilidad e influencia europea utilizando el tema del control de la inmigración. Ya lo hicieron en el 2005 cometiendo todo tipo de salvajadas en frontera y llegando a escandalosos acuerdos con varias dictaduras del norte de África.

Con actos como el del día 7, se sitúan a la misma altura del señor Nicolas Sarkozy y sus gestiones con personas de etnia gitana.

Esperemos que este no sea el inicio de un nuevo pulso del gobierno español para demostrar quién tiene más capacidad dentro de la UE para hacer daño a nuestros hermanos más débiles.

No debemos permitir un mercado europeo donde la mercancía sean los Derechos Humanos al grito de ¿Quién da menos?

José Palazón.
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