martes, 13 de mayo de 2008

SIGUE LA HUELGA DE HAMBRE EN MELILLA - THE HUNGER STRIKE IN MELILLA CONTINUES


Los ciudadanos de India retenidos en el CETI de Melilla manifiestan a últimas horas del hoy su firme determinación de prolongar la huelga de hambre, todo lo que sea necesario, para denunciar la situación por la que atraviesan tras 3 años de retención en Melilla.

Durante su estancia en Melilla los inmigrantes solo tienen derecho a una cama, comida y asistencia sanitaria de urgencias. No pueden trabajar ni salir de la ciudad, con frecuencia se les oye decir que están "prisioneros en una cárcel con un patio grande".

El delito que han cometido para tener que sufrir esta condena, que dura en muchos casos tres años, es simplemente el ideal de buscar un sitio donde poder trabajar y ayudar sus familias a salir de la hambruna y la miseria a la que están sometidas gracias a la actividad industrial, financiera y política de las grandes empresas multinacionales de los países del norte.

Los inmigrantes en huelga demandan que la situación acabe de cualquiera de las formas posibles: Deportación o Traslado a la península.

No están dispuestos a soportar una violación de sus derechos como trabajadores tres años mas.

A las 23:15 uno de los huelguistas ha tenido que ser trasladado a un servicio de urgencias médicas al sufrir frecuentes vómitos y fiebre alta.

PRODEIN

Tuesday, 13 May 2008
THE HUNGER STRIKE IN MELILLA CONTINUES

As the day drew to close, the Indian citizens held at the CETI in Melilla have demonstrated their clear determination to continue their hunger strike and to take all means necessary to publicly denounce the situation that they have had to endure during their 3 years of detention in Melilla.

During their stay in Melilla, the migrants only have the right to a bed, food, and emergency health care. They can’t work and they can’t leave the city. One often hears them say they are “prisoners in a jail with a large yard”.

The “crime” they have committed which carries this sentence—a sentence that lasts in many cases for three years—is just aiming to look for somewhere to work and to help their families out of the famine and poverty to which they are subjected to as a result of the industrial, financial and political activity of large multinational companies in the countries of the advanced North.

The migrants on strike are demanding that their current situation be brought to a close: deport us or transfer us to the peninsula.

They are simply not willing to tolerate a violation to their rights as workers for three more years.

At 23.15 one of the men on hunger strike had to be transferred to an emergency medical facility after he began to vomit repeatedly and to have a high temperature.

PRODEIN